El Ayuntamiento de València ha iniciado los trabajos para convertir parte de la intersección de las calles Sant Francesc de Borja y Alzira, en el barrio de Arrancapins, en una zona peatonal de 500 metros cuadrados. Esta actuación, que busca mejorar la accesibilidad y el entorno urbano, consistirá en la eliminación de un carril de circulación y de la zona de estacionamiento en el tramo ubicado entre los números 21 y 27 de la calle Alzira.
Estas obras forman parte de las medidas de adecuación, rehabilitación y mejora de los espacios públicos urbanos que el Ayuntamiento ha estado llevando a cabo en los últimos años. Según explicó el concejal de Movilidad, Jesús Carbonell, esta intervención cumple con la normativa de accesibilidad al medio urbano y supresión de barreras.
La empresa Bertolín ha sido la adjudicataria de esta obra, que cuenta con un presupuesto de 52.067,03 euros, incluido el IVA, y un plazo de ejecución de dos meses. Además, este proyecto recibe una ayuda del 35% de su presupuesto base a través del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE), con la cofinanciación de la Unión Europea a través del Programa Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Comunitat Valenciana 2021-2027.
Con la transformación de esta intersección en una zona peatonal, se ampliará el espacio para los peatones, mejorando la accesibilidad en la zona mediante la ampliación de aceras y la creación de un espacio peatonal en hormigón impreso, al mismo nivel que las aceras ampliadas.
En resumen, esta obra no solo busca mejorar la movilidad y accesibilidad en la ciudad, sino que también contribuye a la creación de entornos urbanos más amigables y seguros para los peatones.
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