Los bomberos forestales han presentado un informe a la jueza de Catarroja sobre su actuación durante las riadas y sus consecuencias en la provincia de Valencia. Según el documento, el 29 de octubre solo se movilizaron dos de las 26 unidades disponibles, con un total de 19 bomberos forestales actuando, mientras que el 85% restante fue enviado a casa a las 19:30 horas.
El informe detalla que las unidades que trabajaron rescataron alrededor de 40 personas y trasladaron a más de 150 a zonas seguras, cifras que aumentaron en los días siguientes. Sin embargo, solo seis de las 26 unidades estaban completas y muchas de ellas carecían del material necesario para intervenir en inundaciones.
Además, se destaca que la unidad Helitransportada de Siete Aguas no fue movilizada en varios días, al igual que otras unidades en diferentes localidades. Varios equipos realizaron rescates y ayudaron en situaciones de emergencia, como el caso de la unidad de Buñol que se vio atrapada en la autovía debido al desbordamiento de un barranco.
En medio de la situación, los bomberos se vieron sorprendidos al ser retirados de una zona donde el caudal había descendido ligeramente, cuestionando qué hubiera pasado si se hubieran mantenido en ese lugar. A pesar de las dificultades, las unidades continuaron trabajando en diferentes localidades afectadas, colaborando en el traslado de personas y realizando rescates.
Este informe pone de manifiesto la valiosa labor de los bomberos forestales durante las riadas en la provincia de Valencia, así como las dificultades y limitaciones a las que se enfrentaron en su actuación. Es fundamental reconocer la importancia de su trabajo en situaciones de emergencia y la necesidad de contar con los recursos necesarios para garantizar una respuesta efectiva ante desastres naturales.
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