Las personas jóvenes, especialmente entre 25 y 29 años, son las más dispuestas a participar en acciones de voluntariado en situaciones de emergencia, según una investigación presentada por el Consejo de la Juventud de España. El estudio se centra en la participación voluntaria tras las inundaciones provocadas por la barrancada del 29 de octubre de 2024 en la provincia de València.
Se destaca que el 55,2% de las personas jóvenes que previamente estaban vinculadas a espacios de participación se mostraron dispuestas a participar en acciones de voluntariado. La investigación revela que la implicación fue mayor entre los jóvenes que forman parte de asociaciones, lo que demuestra una participación social más directa y duradera en el tiempo.
El informe también señala que un 41,4% de la población encuestada en España ha participado en acciones de voluntariado vinculadas a emergencias, siendo más frecuente entre la población de 25 a 29 años y la de 20 a 24. Además, se destaca que seis de cada diez personas voluntarias han experimentado previamente una situación de emergencia climática.
En cuanto a los perfiles de los voluntarios, se observa que el grupo más activo se encuentra entre los 20 y 29 años, con una mayor presencia de mujeres, estudios superiores, clase social media-alta o alta, trabajadores o estudiantes y vinculación con el voluntariado. Por otro lado, aquellos que no participan suelen ser mayores de 35 años, mayoritariamente hombres, de clase social media alta o alta y no participativos en asociaciones.
La solidaridad y el apoyo a las personas afectadas son los principales motivos para implicarse en el voluntariado de emergencias, seguido del compromiso ambiental o social. Se destaca la importancia de la preparación ante una emergencia climática, donde la experiencia previa juega un papel fundamental en la participación activa.
En este contexto, se hace hincapié en la participación de la juventud durante la catástrofe, destacando su papel activo y solidario. Se critica la tardanza de las instituciones ante la emergencia y se reivindica el papel de los jóvenes voluntarios y asociaciones juveniles. Se plantea la necesidad de fortalecer el asociacionismo y el voluntariado juvenil, así como aumentar la financiación destinada a entidades juveniles y Consejos de la Juventud.
En resumen, la investigación muestra la importancia de la participación juvenil en situaciones de emergencia y la necesidad de impulsar el voluntariado como herramienta de transformación social.
FUENTE
