El arzobispo de València, Enrique Benavent, hizo un llamamiento este domingo durante la Missa d’Infants a condenar las guerras y la violencia a nivel mundial. En su homilía con motivo de la festividad de la Virgen de los Desamparados, Benavent instó a rechazar los conflictos que no respetan la vida y la dignidad humana, dejando a su paso innumerables víctimas inocentes.
Durante la celebración en la plaza de la Virgen de la capital valenciana, el arzobispo lamentó la continua presencia de conflictos a nivel mundial y destacó la importancia de trabajar por la paz con la verdad del Evangelio. En este sentido, denunció la indiferencia ante el sufrimiento de los pueblos, los enfrentamientos por intereses injustificados y las divisiones que persisten en el mundo.
Benavent subrayó que los cristianos no tienen otro camino que el de trabajar por la paz, a pesar de que pueda parecer poco realista. Condenar la guerra, enfatizó, no implica justificar ninguna injusticia, sino proclamar que solo la paz puede llevarnos al cielo y a una nueva tierra que todos anhelamos.
El arzobispo también hizo una llamada a la esperanza bajo la protección de la Virgen de los Desamparados, patrona de València, cuya mirada llena de ternura invita a seguir trabajando por un mundo más justo y pacífico.
El mensaje de Benavent resonó en la plaza de la Virgen, donde centenares de fieles se congregaron para escuchar sus palabras, junto a autoridades como el ‘president’ de la Generalitat, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana y la alcaldesa de València. En un mundo marcado por la violencia y los conflictos, el llamado a la paz y la solidaridad resuena con fuerza, recordándonos que, como cristianos, no tenemos otro camino que el de la paz y el amor al prójimo.
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