El Instituto Universitario de Investigación en Medio Ambiente y Ciencia Marina (Imedmar-UCV) y el Institut de Ciències del Mar del CSIC (ICM-CSIC) han finalizado el proyecto ‘Colágeno de medusas: un recurso innovador del Mediterráneo en biotecnología azul’. Este proyecto demuestra cómo la captura accidental de medusas puede convertirse en un recurso estratégico y sostenible.
Tradicionalmente, la captura accidental de medusas ha sido un desafío para la pesca artesanal, generando costes adicionales y biomasa subutilizada. Sin embargo, los resultados del proyecto revelan que esta problemática puede transformarse en una oportunidad, ya que las medusas son una fuente emergente de colágeno con amplias aplicaciones en biotecnología azul.
El proyecto ha involucrado al sector pesquero y ha destacado la necesidad de respaldo institucional, económico, técnico y formativo para consolidar esta transición. Se han identificado especies como la medusa de barril (Rhizostoma pulmo) y la medusa luminiscente (Pelagia noctiluca) como las más registradas, con el colágeno extraído de Rhizostoma pulmo manteniendo su integridad molecular y estructura característica.
Las extracciones de colágeno y el desarrollo de biomateriales se llevaron a cabo en los laboratorios de la UCV, con la participación de investigadores como Ainara Ballesteros, Raquel Torres y José Tena. En el equipo del ICM-CSIC, colaboraron María Pascual, Macarena Marambio, Josep Maria Gili y Josep Lloret.
El proyecto ha validado la pesca accidental de medusas como materia prima para obtener colágeno marino, optimizando protocolos en colaboración con pescadores artesanales. También ha analizado la percepción del sector pesquero sobre las proliferaciones de medusas, implementando un modelo participativo entre ciencia y sector pesquero y fortaleciendo el conocimiento científico sobre la presencia de medusas en el Mediterráneo.
El impacto local del proyecto se refleja en la capacitación técnica generada mediante talleres y guías ilustradas, fortaleciendo la colaboración entre ciencia y territorio. Los resultados científicos se han publicado en la revista Marine Drugs y se presentarán en el congreso Jellyfish Bloom Symposium en Irlanda.
En colaboración con la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Programa Pleamar, el proyecto ha contado con financiación del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura de la Unión Europea.
El trabajo con pescadores locales ha sido fundamental, integrándolos en la recolección y gestión del recurso en diversas localidades del Mediterráneo. La contribución de los pescadores a la monitorización de medusas a través de plataformas de ciencia ciudadana marina ha abierto nuevas vías para la innovación sostenible en la región.
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