El conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, ha anunciado la próxima construcción de cuatro puentes en las localidades valencianas de Riba-roja de Túria y Vilamarxant, con el objetivo de unir ambas orillas del río. Estas obras darán inicio en las próximas semanas y se estima que su duración será de un año.
Estas declaraciones fueron realizadas durante una reunión con los alcaldes del área de influencia del Parque Natural del Túria, donde se discutió el proyecto de la red de parques metropolitanos inundables en el sur del área metropolitana de València, así como el plan de acción implementado por el departamento luego de las inundaciones.
Dentro del Parque Natural del Túria, estas acciones forman parte de la tercera fase del plan de recuperación de este espacio natural. Martínez Mus enfatizó que estos proyectos permitirán la conexión entre ambas orillas del río, ofreciendo una respuesta efectiva ante posibles situaciones de emergencia como inundaciones o incendios forestales.
Además de la reparación de daños valuados en 21,5 millones de euros, se busca implementar medidas que reduzcan el impacto de eventos meteorológicos futuros, protegiendo así este valioso entorno natural. En una primera etapa, se llevarán a cabo la construcción de cuatro de los seis pasos planificados, dos en Riba-roja de Túria y dos en Vilamarxant.
Las acciones previstas incluyen la eliminación de infraestructuras dañadas, la reparación de caminos, la restauración de márgenes y taludes para prevenir la erosión, y la mejora del drenaje a través de la construcción o reparación de sistemas de evacuación de aguas pluviales. También se realizarán intervenciones de adecuación ambiental para preservar los valores ecológicos del entorno fluvial.
En otro ámbito, se plantea la necesidad de consenso para la creación de la red de parques inundables, la cual busca complementar las acciones de encauzamiento estructural y garantizar la seguridad y calidad de vida de los municipios del área metropolitana de València. Este proyecto, que pretende regenerar más de 1.500 hectáreas de suelo rústico en las riberas del Túria y del sistema Poyo-Saleta, requiere la colaboración de todas las administraciones en una planificación estratégica integral.
FUENTE
