STM Intersindical ha presentado una denuncia ante la Audiencia Nacional por la congelación salarial que afecta a la plantilla de la fábrica de Ford en Almussafes, Valencia. Esta situación se debe a la falta de llegada de la producción de vehículos eléctricos, incumpliendo los artículos 33 y 151 del convenio colectivo.
Según el sindicato, la empresa y UGT se han negado a cumplir el artículo 33 del Convenio en la Comisión mixta de interpretación y vigilancia, a pesar de las solicitudes de renegociación del acuerdo debido a su impacto perjudicial para los trabajadores en los últimos cuatro años. En 2022, Ford y UGT alcanzaron un acuerdo de electrificación que prometía la fabricación de la plataforma de vehículos eléctricos GE2 en Valencia, asegurando el futuro de la planta.
Sin embargo, como consecuencia de este acuerdo, la plantilla ha experimentado una congelación salarial durante cuatro años, lo que ha resultado en una pérdida del 15% de su poder adquisitivo. Además, más de 1.700 personas han sido reducidas de la plantilla desde entonces. A pesar de los éxitos y beneficios generados por la planta, la empresa ha recortado el poder adquisitivo de los trabajadores, vulnerando los acuerdos establecidos en el convenio colectivo.
Los servicios jurídicos de STM argumentan que la validez de la congelación salarial está condicionada a la asignación de la fabricación de vehículos a la fábrica de Almussafes. Hasta diciembre de 2025, la fábrica de Ford en Valencia no ha sido asignada para la fabricación de vehículos eléctricos, lo que invalida las medidas adoptadas. Por lo tanto, STM ha decidido emprender acciones legales para proteger los derechos de la plantilla.
En resumen, la denuncia se basa en el incumplimiento del acuerdo de electrificación y la congelación salarial injusta que ha afectado a los trabajadores de la fábrica de Ford en Almussafes. Esta situación ha llevado a una pérdida significativa del poder adquisitivo de los trabajadores, a pesar de su contribución a los logros y beneficios de la planta.
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