El doctor Ignacio Sánchez Lázaro, responsable de la Unidad de Cardiología del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre integrada en el Instituto Cardiovascular Vithas, ha destacado la importancia crucial de la especialidad en el diagnóstico y manejo del síndrome de fatiga crónica.
La encefalomielitis miálgica (EM), también conocida como síndrome de fatiga crónica (SFC), es una enfermedad poco conocida y debilitante caracterizada por una fatiga desproporcionada para el grado de actividad física o mental previo, que no mejora con el descanso. Se ha observado un aumento en su incidencia y prevalencia después de la Covid-19, siendo más común en mujeres y pudiendo llegar a ser altamente incapacitante en casos extremos.
El diagnóstico de esta enfermedad es difícil debido a su escasa frecuencia y al conocimiento limitado que se tiene sobre ella. A menudo, los pacientes se encuentran estigmatizados al presentar síntomas invalidantes que no encajan en un diagnóstico concreto. El diagnóstico se basa en criterios clínicos que incluyen la duración de los síntomas, la fatiga postesfuerzo, trastornos del sueño, dolor en diferentes áreas del cuerpo, alteraciones neurológicas y del sistema nervioso autónomo.
La cardiología juega un papel fundamental en el diagnóstico y manejo de pacientes con sospecha o diagnóstico confirmado de encefalomielitis miálgica. Se realizan pruebas como la ergometría y la ergoespirometría para evaluar el grado de ejercicio que los pacientes pueden realizar. Además, el test de mesa basculante es útil para aclarar síntomas ortostáticos y diagnosticar el síndrome de taquicardia ortostática postural.
La variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) es un factor importante en el estudio de esta enfermedad, ya que los pacientes con EM suelen presentar una menor VFC que otras personas de su misma edad y sexo. Esta información puede ayudar en el diagnóstico y contribuir a reducir la estigmatización de quienes padecen esta enfermedad. Los estudios de la VFC mediante holter-ECG son útiles para evaluar objetivamente este aspecto.
En resumen, la encefalomielitis miálgica es una enfermedad compleja y poco conocida que requiere un enfoque multidisciplinario para su diagnóstico y manejo. La colaboración entre especialistas, incluyendo cardiólogos, es fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados por este síndrome.
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