La ciudad de València implementará una de las normativas más estrictas en cuanto a apartamentos turísticos se refiere. El concejal de Urbanismo, Juan Giner, asegura que se trata de una normativa «más restrictiva» que busca poner fin al descontrol y caos previo en este sector. Se ha pasado de una situación de «barra libre» a una de ordenación y control, donde abrir un apartamento turístico en València se convierte en una misión casi imposible.
Las nuevas normas urbanísticas establecen topes máximos simultáneos para proteger tanto la vivienda residencial como el pequeño comercio, endureciendo las condiciones para la creación de viviendas de uso turístico (VUT). La prioridad es revertir los apartamentos turísticos para que se conviertan nuevamente en viviendas, buscando equilibrar el mercado inmobiliario.
En este sentido, el uso turístico solo se permitirá en bajos y primeras plantas de zonas no saturadas, exigiendo acceso propio desde la calle separado del de la comunidad. Además, se establece que estos apartamentos turísticos nunca podrán superar el 2 % del parque total de viviendas de cada barrio y distrito.
El texto inicial de la norma fue aprobado por el Pleno del Ayuntamiento de València en abril de 2025 y ha superado el periodo de alegaciones. Se espera que pronto entre en vigor, poniendo fin a la moratoria para la concesión de licencias que ha estado vigente durante casi dos años.
La normativa contempla tres «candados administrativos» que operarán de forma simultánea en todos los barrios, distritos y manzanas de la ciudad, con el objetivo de bloquear automáticamente la creación de nuevas plazas turísticas cuando se alcancen ciertos límites. Estos candados buscan mantener el equilibrio entre la capacidad alojativa y la vida residencial de la ciudad.
Además, se establecen topes máximos para el número de plazas turísticas totales y para el uso residencial de las viviendas, garantizando que solo un máximo del 2 % del total de viviendas de cada barrio y distrito pueda destinarse a uso turístico. Asimismo, se protege a los pequeños locales y la diversidad comercial, limitando el porcentaje de alojamiento turístico en las plantas bajas de cada manzana.
La normativa también incluye medidas de transparencia e inspección para combatir la ilegalidad, como el desarrollo de un plan de inspección específico y la creación de un Censo Municipal de Alojamientos Turísticos. Se busca clausurar los apartamentos turísticos que carezcan de título habilitante municipal y garantizar que solo las actividades legales estén registradas en el censo.
En resumen, estas nuevas normas buscan proteger el tejido residencial y comercial de València, evitando la saturación turística y promoviendo un equilibrio en el uso del espacio urbano. Con medidas claras y restrictivas, se pretende garantizar que la ciudad mantenga su identidad y calidad de vida para sus habitantes.
FUENTE
