• Un tercio de los trabajadores percibe que sigue existiendo desigualdad salarial por género.
• Solo el 23% de los profesionales TIC son mujeres, pese a tratarse de uno de los sectores mejor remunerados.
El papel de la mujer en el mercado laboral español continúa evolucionando dentro de un entorno donde la igualdad y la transparencia salarial se han convertido en prioridades. Según los últimos estudios de Michael Page, expertos en selección de mandos intermedios y directivos, la presencia femenina ha aumentado en puestos estratégicos y sectores tradicionalmente masculinizados, aunque todavía existen barreras estructurales vinculadas a la conciliación, la brecha salarial y el acceso a cargos de alta dirección. Los datos del Instituto Nacional de Estadística muestran que en 2024 solo el 12,1% de las presidencias de los Consejos de Administración del Ibex 35 estaban ocupadas por mujeres, evidencia de que la igualdad aún no llega a la cúspide empresarial.
Mayor presencia femenina en posiciones cualificadas, pero liderazgo aún desigual
El Estudio de Remuneración 2026 de Michael Page revela que la representación femenina ha crecido en departamentos como Recursos Humanos, Marketing, Legal y Finanzas, superando en algunos casos el 50% en posiciones intermedias. Sin embargo, la proporción femenina disminuye a medida que se asciende en la jerarquía corporativa, especialmente en alta dirección y comités ejecutivos.
Además, el informe destaca que sectores como Energía y Medioambiente (8%), Construcción y Promoción Inmobiliaria (17%) y Ingeniería (20%) presentan todavía una participación femenina reducida, manteniéndose como ámbitos tradicionalmente masculinos.
Mujer y educación STEM: el gran desafío estructural
La baja representación femenina en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) sigue siendo un factor estructural clave. Especialidades como ingeniería industrial, tecnología avanzada, inteligencia artificial o ciberseguridad mantienen una participación femenina limitada. Actualmente, solo el 23% de los profesionales TIC son mujeres, a pesar de ser uno de los sectores con mayor proyección salarial y mejores condiciones económicas.
Aunque la educación universitaria femenina es mayoritaria en términos generales, la elección de especialidades técnicas evidencia diferencias significativas, lo que impacta en la futura presencia de mujeres en sectores estratégicos y mejor remunerados. El Estudio de Remuneración 2026 subraya que los perfiles tecnológicos e ingenieriles se encuentran entre los mejor remunerados, reforzando la necesidad de fomentar vocaciones STEM desde edades tempranas.
Esther Carrera, Senior Executive Director de Michael Page, afirma: “Se ha logrado un avance significativo en la presencia femenina en posiciones cualificadas, pero el verdadero desafío sigue siendo garantizar acceso sostenido al liderazgo y la igualdad de oportunidades en sectores estratégicos como tecnología o ingeniería”. Añade que es crucial visibilizar referentes femeninos, fomentar vocaciones STEM y promover políticas de diversidad, mentoría, formación y conciliación para que el talento femenino pueda crecer y liderar con impacto social.
Brecha salarial y transparencia: un punto de inflexión en 2026
La desigualdad también se mantiene en el ámbito retributivo. La Encuesta Anual de Estructura Salarial del INE indica que en 2023 el salario medio anual de las mujeres fue de 25.591,31 euros, frente a 30.372,49 euros de los hombres, confirmando que la brecha salarial persiste. La Directiva Europea de Transparencia Salarial, que entrará en vigor próximamente, obliga a las empresas a revisar bandas salariales, auditorías internas y políticas de equidad, aunque los datos aún muestran diferencias.
Según el informe Talent Trends 2025 de Michael Page, casi un tercio de los empleados percibe brecha salarial de género, cifra que asciende al 35% entre mujeres.
Carrera concluye que la igualdad de género no es solo una cuestión social, sino también estratégica. Las empresas con diversidad en sus equipos directivos presentan mayores niveles de innovación, resiliencia y capacidad de adaptación. La combinación de transparencia salarial, liderazgo femenino, políticas de conciliación y educación STEM será decisiva para construir un mercado laboral más equilibrado, competitivo y sostenible.
