La Generalitat destina 9 millones de euros a la producción agrícola ecológica en la Comunitat Valenciana. Este sector ha logrado un récord histórico de facturación de 832,9 millones de euros, destacando su enfoque en la profesionalización, rentabilidad e innovación agroecológica.
Según el Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana (CAECV), este modelo se consolida como un referente de futuro. A pesar de las adversidades como la sequía y las inundaciones, la agricultura ecológica ha mostrado un crecimiento significativo en su facturación, contribuyendo a la calidad y ejemplaridad en el sector agrícola y ganadero.
En contraste con la tendencia del sector convencional, donde la mayoría de los perceptores de ayudas PAC superan los 65 años, en el modelo ecológico certificado por el CAECV la edad media de los operadores es de 50 años, con una mayor presencia de jóvenes y mujeres. Esto no solo fomenta la equidad, sino que también contribuye a revertir el despoblamiento rural y garantizar el relevo generacional.
La agricultura ecológica ha demostrado su resiliencia y adaptabilidad en medio de crisis climáticas como las sequías, manteniendo e incluso aumentando la superficie de cultivos como almendros, olivos y viñedos. La Comunitat Valenciana ha alcanzado una SAU ecológica del 20,1 %, acercándose al objetivo europeo del 25 % para 2030, lo que la sitúa por encima del promedio estatal y europeo.
El presidente del CAECV, Vicente Faro, destaca la profesionalización creciente del sector ecológico, con un enfoque en la rentabilidad tanto de los cultivos como de las empresas, reflejado en un crecimiento del 13,25% en la facturación respecto al año anterior.
Por su parte, la Conselleria de Agricultura ha asignado 9 millones de euros a la producción ecológica en la región, mostrando un compromiso con este sector. Además, se prioriza la producción ecológica certificada en las ayudas para jóvenes y nuevas incorporaciones, incentivando el relevo generacional y la calidad diferenciada.
En definitiva, apostar por la agricultura ecológica no solo garantiza un futuro sostenible para el mundo rural, sino que también reconoce a los agricultores y ganaderos como verdaderos defensores del medio ambiente. Su labor diaria en la tierra y con el ganado los posiciona como auténticos ecologistas y animalistas en la lucha por un sector agrícola más sostenible y equitativo.
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