Actualizado: hoy
El escritor Javier Zamora ha presentado su primera novela, Nunca fui uno de ellos, en un evento celebrado en las Naves de Valencia. La obra se adentra en la inestabilidad política actual a través de una trepidante historia de espionaje que recuerda a los grandes del género como Frederick Forsyth y John le Carré.
Una trama intrigante
La novela narra la vida de Luka Ivanov, un joven ingeniero ruso que, marcado por una infancia violenta, decide colaborar con los servicios de inteligencia de su país para liberarse de su padre y proteger a su madre. Durante la presentación, Zamora conversó con el escritor Máximo Huerta sobre los dilemas morales y las decisiones difíciles que enfrenta el protagonista.
A medida que Luka se convierte en agente encubierto y se traslada a los Estados Unidos, se ve inmerso en una operación secreta que podría tener consecuencias globales. La historia se desarrolla en un contexto de tensión entre Washington y Moscú, donde Luka debe navegar entre dos potencias dispuestas a sacrificarlo.
Relaciones complejas y decisiones críticas
En su proceso de infiltración en la CIA, Luka establece una relación íntima con Archie, un instructor de buceo que ha sido reclutado para vigilarlo. Esta conexión añade una capa emocional a la narrativa, desafiando las defensas de ambos personajes.
Cuando Luka descubre que la operación H2O podría desencadenar un colapso mundial, se enfrenta a una decisión crucial que lo coloca entre la espada y la pared. La novela plantea interrogantes sobre el costo personal de las decisiones en un mundo lleno de intrigas políticas.
