El Defensor del Profesor de ANPE ha confirmado que el «malestar emocional» del profesorado se ha convertido en un problema estructural del sistema educativo, tanto a nivel nacional como en la Comunitat Valenciana. Según las fuentes, se ha registrado un aumento de casos y una mayor complejidad en las situaciones atendidas, destacando la ansiedad y el síndrome de burnout entre el personal docente.
En el ámbito estatal, la memoria del curso 2024-2025 refleja un incremento en la ansiedad, las bajas laborales y la depresión entre los profesores que acuden al servicio, con porcentajes que superan los datos del curso anterior. Esto evidencia una cronificación del malestar y el desgaste emocional. En la Comunitat, los casos atendidos han aumentado un 31,3% respecto al curso anterior. Se ha observado un aumento significativo en la proporción de docentes que manifiestan ansiedad, llegando al 90,5% de las consultas, así como un incremento en los casos de depresión (14,3%). A pesar de ello, se han reducido las bajas laborales, lo que sugiere que muchos profesionales continúan en el aula a pesar de su deterioro emocional.
En la Comunitat también se ha visto un aumento en los expedientes tramitados y una extensión de los conflictos a más etapas educativas. Aunque la Secundaria sigue concentrando la mayoría de los casos (57,1%), han surgido situaciones relevantes en Infantil, Primaria, Formación Profesional y otras enseñanzas. Esto demuestra que los problemas de convivencia y las agresiones a la autoridad docente ya no son exclusivos de la ESO y el Bachillerato.
Tanto a nivel nacional como autonómico, las consultas más frecuentes al Defensor del Profesor están relacionadas con faltas de respeto en el aula, falsas acusaciones, dificultades para impartir clase con normalidad y situaciones de acoso o denuncias ante equipos directivos e inspección. Los informes coinciden en señalar la sobrecarga burocrática, las altas ratios, la falta de recursos humanos y materiales, y el insuficiente apoyo institucional como factores determinantes en el deterioro del bienestar docente.
ANPE ha destacado que la burocracia se ha convertido en un obstáculo permanente para la labor educativa, generando estrés, desmotivación y sensación de abandono entre el profesorado. Ante esta situación, el sindicato ha exigido un refuerzo real de las plantillas docentes, más personal de administración y servicios en los centros, simplificación burocrática, entornos digitales accesibles, reducción de ratios y carga lectiva, especialmente en las figuras de coordinación vinculadas al bienestar y la convivencia.
Además, se ha solicitado más apoyo psicológico y jurídico para el profesorado que sea víctima de conductas contrarias a la convivencia, campañas de sensibilización dirigidas a familias y alumnado, el reconocimiento de los problemas de salud mental como enfermedades profesionales y la aprobación de un Estatuto Docente que regule la carrera profesional y otorgue estabilidad normativa al trabajo del profesorado.
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