El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado provisionalmente su presupuesto para el ejercicio 2026, con un aumento del 5,7 % respecto al año anterior, alcanzando los 1.415,3 millones de euros. Estas cuentas, que han sido respaldadas por el equipo de gobierno pero rechazadas por la oposición, se centran en la construcción de vivienda pública, la seguridad y la limpieza de la ciudad.
La concejala de Hacienda, María José Ferrer San Segundo, ha destacado que estos presupuestos cumplen con la estabilidad presupuestaria y han logrado reducir la deuda en más de un 67 %. Además, se ha enfatizado en la rebaja fiscal mantenida por tercer año consecutivo, beneficiando al 99 % de la población.
Por otro lado, desde el grupo municipal de Compromís, la concejala Eva Coscollà ha criticado el presupuesto, calificándolo como inflado y sin abordar los problemas reales de la ciudadanía. Se ha señalado la falta de nuevos proyectos de vivienda pública y la congelación de las ayudas al alquiler, así como la ausencia de medidas para mejorar el transporte público.
En contraste, el Grupo Socialista ha cuestionado la calidad del presupuesto, describiéndolo como una recopilación de plazos de pago en lugar de un plan financiero sólido. Se ha mencionado que las únicas grandes obras contempladas son las del canal de acceso y las de Pérez Galdós, y se ha alertado sobre el aumento de impuestos como el IBI y la tasa de basura.
Además, en el mismo pleno se ha aprobado el nombramiento de Marcelino Mañas Vizcaíno como nuevo Defensor del Mayor de la ciudad, en sustitución de Asunción Pérez Calot. Este cargo busca asesorar y acompañar a las más de 180.000 personas mayores de Valencia, sugiriendo alternativas y recomendaciones para mejorar su calidad de vida.
En resumen, el presupuesto municipal de Valencia para el año 2026 ha generado opiniones encontradas entre los diferentes grupos políticos, con enfoques divergentes sobre su efectividad y beneficios para la ciudadanía.
FUENTE
