«Este año hemos conocido la versión más rota de nuestra Tierra, pero también la más fuerte», afirma la mantenedora, Hortensia Maeso
El Ayuntamiento de Valencia erigió este sábado a la fallera infantil de alcaldesa de 2025, Lucía García, en un acto en el que recordó la tragedia de Dana del 29 de octubre y agradeció la respuesta del colectivo fallero, al que dio «una de las mayores lecciones de solidaridad que hay recordó «y demostró que la fiesta» no es sólo arte y celebración, sino también «esa mano extendida, miles de corazones palpitantes» al unísono y generaciones unidas por un objetivo común».
Este acto, uno de los más importantes del calendario, que marca cada año el inicio de la cuenta atrás de las fallas y que reunió a cientos de representantes infantiles en el Palau de la Música, llamó al «renacimiento» tras la emergencia y que había encendido «la esperanza de empezar», lo que atestigua «la grandeza de esta parte».
Para la ocasión, Lucía García optó por Coral como tono de su Spolin oficial. Un color que representa «felicidad ilimitada» y transmite sensaciones de «alegría, frescura y energía». Además, es «elegante» y se asocia a la «primavera y el verano», que evoca «la calidez del sol y la belleza de la naturaleza» y que combina bien con tonos neutros como el blanco y el gris, así como «Más Vibrante» como marinero o menta.
El acto de exaltación, como es habitual, se dividió en dos partes: una primera en la que se realizó un espectáculo y la segunda, el protocolo, en el que se impuso la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, máxima representante de las Fallas 2025.
En cuanto al espectáculo, los presentes en el Palau de la Música pudieron disfrutar de «El soñador», un montaje que sumergió a los espectadores en el mundo de los sueños y los emocionó con «números imposibles y sintiendo el vértigo de las acrobacias». Se dividió en cuatro actos que llevaron «todas las fases de los sueños» y finalizó con un «homenaje a la creatividad y al espíritu indomable del ser humano», un «cierre majestuoso que resonará en el corazón mucho después de que haya salido del telón». descendente. «
García y su corte reciben la banda
En la segunda parte, la banda municipal recibió con los correspondientes apartamentos en el Patio de Honor y la Fiesta de Mayor Fallera.
En este sentido, Lucía García eligió a sus tres hermanos, Ana, Adrián y María, para coger la banda, el filial, «Joia» y colocar la almohada. A su vez, en esta ocasión la voz que llamó tanto a García como a su corte fue la del periodista Alcoyana Reis Juan.
El pueblo valenciano «se levanta tras la caída»
Tras la imposición de la banda a la Fallera Mayor Infantil y la ofrenda floral, el testigo del acto asumió el mantenimiento del acto, función que este año recayó en la diseñadora Hortensia Maeso, cuyo taller fue roto por Dana. De hecho, mencionó que el vestido que usó es uno de los que pudo rescatar de sus muestras. «Es y será siempre auténtico, porque es el símbolo de cómo algo perdido vuelve a brillar, y además lo hace en un momento tan especial como este», afirmó.
En su discurso, pronunciado casi íntegramente en español, recordó las inundaciones de hace tres meses -¿quién hubiera imaginado que nuestro país se convertiría en escenario de hechos muy duros que marcarían nuestras vidas- y agradeció «la fuerza» de Valencia? para superar situaciones como las vividas. «Aquí estamos, demostrando que lo que define a una ciudad no es lo que le sucede, sino cómo se levanta después de caer», afirmó.
«Este año conocí la versión más rota de nuestra tierra, pero también la más poderosa. Comprobé cómo el mundo entero cambió en tan solo un momento, como si el tiempo se detuviera. Mi fracaso privado, mi taller, mi forma de vida se sumergió en Un mar de agua y barro”, afirmó.
“Este golpe intentó arrancarme todo, no sólo lo que ya había construido con mis manos, sino también la esperanza de empezar. ¿Y sabes qué me ayudó a levantarme? Lo mismo que hace únicos nuestros fracasos: la certeza de que todos pueden renacer», continuó.
«Una de las mayores lecciones de solidaridad»
En este momento, Maeso valoró que el mundo fallero diera tras Dana «una de las mayores lecciones de solidaridad que se recuerdan» tras demostrar que la fiesta «no es sólo arte y celebración» sino también «esa mano tendida, miles de corazones latiendo». al unísono y generaciones unidas por un propósito común.
«Cada caja de comida entregada, cada prenda de ropa donada, cada manta entregada a un refugio que lo necesitaba y cada montón de barro retirado por manos falleras fueron testimonio de la grandeza de esta fiesta», señaló.
En los niños reside el «poder de la ilusión»
Dicho esto, destacó que en el corazón de los niños «habita una fuerza que el tiempo no puede borrar, la ilusión», que es «pura y poderosa» y «el motor que mueve a la humanidad». «No es sólo una chispa momentánea, sino la llama que nos guía cuando todo parece oscuro, es el impulso que nos motiva a soñar más alto y creer en lo imposible», afirmó.
Y esa ilusión, afirmó, se encarna en Lucía y su corte de honor: «Vosotros no sois sólo el presente, sino también el futuro que queremos construir: un futuro lleno de esperanza, de fuerza y de esa magia que sólo la infancia puede darnos». – «Mientras haya esperanza, siempre habrá mañana. Y mientras haya fracasos, Valencia seguirá brillando como el faro de tradición, cultura y humanidad que siempre ha sido», afirmó. dijo.
Por otro lado, tras resaltar el papel de los 12 componentes de la Corte de Honor, Hortensia Maeso se dirigió a García: «Eres una guía maravillosa, con un corazón enorme, una chica sensible que nunca pasa de largo que necesita ayuda, excepto para darte». tu Hucha para los que no tienen o escribe cartas de aliento para los afectados por Dana.
Ofrenda a la Virgen
La exaltación de la Fallera Mayor Infantia de Valencia concluyó pasadas las 20:00 horas con el himno autonómico interpretado por Ángel Bellido y Aisha Bordas y a continuación con un espectáculo pirotécnico a cargo de la pirotecnia Nadal-Martí, se disparó desde el Jardín del Turia frente a su propio Palau de la Música.
Una vez finalizado el acto, la comitiva se dirigió a la Basílica de la Virgen para realizar la tradicional ofrenda por el paro de Déu Dels, momento en el que las Falleras mayores de Valencia subieron a su camerino para «encontrarse cara a cara con ella».
