La pintura, que fue declarada BIC en 2020, fue adquirida por el Ministerio de Cultura por 320,000 euros.
El Museo de Valencia (Mubav) ya exhibe la obra maestra de Zurbarán «Santa Faz», considerada de interés cultural BIC en 2020 y la primera de este tema realizada por el pintor barroco en toda su vida.
El martes, el Secretario de Estado de Cultura, Jordi Martí; la directora general de patrimonio cultural y artes plásticas, Ángeles Albert; la Secretaria Regional de Cultura General, Pilar Tébar; y el director del Museo de Bellas Artes de Valencia, Pablo González Tortel, presentaron la nueva adquisición en un evento en el que se unió el Ministro de Cultura, José Antonio Rovira. Esta obra fue adquirida por 320,000 euros por el Ministerio de Cultura para el Museo de la Propiedad del Estado y la Gestión Autónoma.
El director del Museo de Bellas Artes de Valencia, Pablo González Tormel, señaló que la calidad de un museo «se mide por la proporción entre las cumbres que alberga y los valles que las acompañan para completar la narrativa». «Y ‘Santa Faz’ de Zurbarán es una de esas obras maestras capaz de destacarse por sí misma, ya que cuenta con un nombre maravilloso, un trabajo gráfico único y marca una época», afirmó.
Por lo tanto, la inclusión de esta obra de Zurbarán (1598-1664) fortalece la narrativa sobre la pintura barroca española en el museo, uniéndose a artistas como Ribera, Murillo y Velázquez», enfatizó González Torim, destacando que de esta manera, «los maestros valencianos, como Ribalta y Espinosa, ahora tienen los mejores compañeros de viaje en las artes plásticas y llegarán a más visitantes.
En este sentido, enfatizó que este acto de entrega de las obras adquiridas por el ministerio «no debería ser simplemente un flujo directo de verano, sino que, dada su importancia, trasciende el territorio que las alberga».
«Promueve la multicentralidad»
Por lo tanto, resaltó que «un país diverso difícilmente puede articularse como centro y periferia; existe diversidad de formas culturales, diversas tradiciones culturales y diferentes formas de narrar la historia del arte, y lo lógico es fomentar esa multicentralidad.
Aseguró que «tan importante para el ministerio es mejorar las colecciones de los grandes museos que maneja, como aquellos que, siguiendo la metáfora, son museos de la cumbre como este». Sin embargo, hizo hincapié en que «no se puede abarcar todo» para la gran cantidad de museos que existen a través del presupuesto.
Por su parte, Tébar destacó en su discurso que los museos «son instituciones vivas» e hizo hincapié en la importancia de «apostar tanto en sus colecciones como en las nuevas adquisiciones que enriquecen la historia del museo», destacando que «la colaboración es un pilar fundamental en las políticas culturales públicas que, como en esta ocasión, producen excelentes resultados.
El primer «Santa Faz» de Zurbarán
La obra, que ya se puede visitar en la sala dedicada a la pintura española del siglo XVII en el primer piso del centro, es un óleo sobre lienzo (101 x 78 cm) que representa el velo de la Verónica en el que, según la tradición cristiana, se imprimió el rostro de Cristo al usar la mujer piadosa para secar el sudor y la sangre de Jesús en una de sus caídas en el camino al Calvario. El velo aparece en la pintura como un lienzo sujeto con agujas en una pared neutra, un tema al que Zurbarán regresó a lo largo de su vida.
El ‘Santa Faz’ del Museo de Bellas Artes de Valencia, fechado y firmado en 1631, es el primero de los realizados por Zurbarán y se conservan cuatro réplicas en las que se muestra el retrato pictórico de Cristo en un verdadero trapo que evita una naturaleza muerta.
En obras posteriores, el autor hizo variaciones en este tipo iconográfico, como la del Museo Nacional de Escultura en Valladolid, 1658, que muestra las características de Jesús, o la del Museo de Bellas Artes en Bilbao, alrededor de 1660, con un rostro fantasmal y un gesto de intenso sufrimiento.
Este tipo iconográfico tiene una gran relevancia para la definición de la imagen religiosa del barroco, ya que el lienzo, impreso milagrosamente con las facciones de Cristo, es el único objeto en la tradición cristiana que es, al mismo tiempo, reliquia e imagen. Por esta razón, Verónica fue fundamental durante la Contrarreforma católica, ya que su existencia respaldaba el valor de la imagen artística religiosa frente a los ataques iconoclastas.
La pintura fue declarada de interés cultural en 2020 por la Comunidad de Madrid, a solicitud del Ministerio de Cultura, que previamente denegó la exportación de la obra debido a su importancia única para el patrimonio histórico español. Finalmente, fue adquirida por el propio Ministerio, a través de los presupuestos de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes del Ministerio, a finales de 2024, mediante una oferta de venta directa por un monto de 320,000 euros, destinado al Museo.
